
Una mirada penetrante
Inquieta el ambiente
La sigue la mirada constante
De mi confundida mente
Ya lo ha ordenado,
Cierro mis ojos
Se me ha complicado
Solo sigo su voz
Sus manos recorren mi cuerpo
Con fuerza me lleva hacia él
De sus labios un beso siento
Y pronto eriza mi piel
Por él me dejo guiar
Mis manos buscan aferrarse a su camisa
Me dice que no deje de confiar
Entre mis nervios surge una sonrisa
-Quédate ahí- ha ordenado
Ya no está cerca su aliento
Indefensa a su mirada he quedado
Indefensa y débil me siento
Esto le gusta, eso lo siento
Me habla y camina alrededor
Lo percibo en todas partes como el viento
Como el viento que me trae su olor
Baja las tiras de mi camisa
Quedan expuestos mis senos
Es hora de probar la sumisa
Al menos ese es mi pensamiento...
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